LA SEMANA SANTA EN AREQUIPA ES MUY ESPECIAL
PERO LAS NUEVAS GENERACIONES CASI NO PARTICIPAN DE SUS ACTIVIDADES
La Semana Santa ya no es un tiempo de reflexión ni mucho menos de recogimiento para la mayoría de gente, y menos para los jóvenes que mas bien esperan este feriado largo para irse a la playa en grupo y brindar en los feriados hasta que el cuerpo lo resista.
La disminución de la práctica de los rituales religiosos y de la fe cristiana puede tener muchas causas entre ellas: el fácil acceso a la información y al conocimiento que permite derribar creencias, mitos y hasta dogmas; los abusos de los pastores de la Iglesia Católica en seminarios, conventos y colegios, y otros actos de corrupción ocurridos al interior de la Iglesia, definitivamente han contribuido con el alejamiento de las nuevas generaciones de los templos.
Esto lo comprobamos en estos días en que recordamos la pasión, muerte y resurrección del Hijo de Dios; pues a las procesiones que salen de varios templos del centro histórico y distritos tradicionales concurre una escasa cantidad de feligreses, entre los que predominan las personas adultas mayores.
En nuestra ciudad, se desarrollan procesiones centenarias con imágenes talladas por manos europeas y características muy especiales como la que sale el Domingo de Ramos de la Basílica de la Catedral, con las imágenes del Señor del Gran Poder y la Virgen de las Penas; el lunes se luce el Cristo de la Caridad que se venera en el templo de Santa Marta; el martes el cortejo religioso con un estilo sevillano, sale de la Compañía de Jesús con las andas del Jesús Cautivo, el Justo Juez y la Virgen de la Esperanza o Macarena; mientras que el Miércoles Santo, corresponde la procesión del cuadro del Señor de la Sentencia y la imagen de la Virgen Dolorosa.
En todas estas procesiones destaca la participación de las fuerzas armadas, cofradías, personal del Poder Judicial y Serenazgo con las cuales de alguna manera se logra cumplir con las cuadrillas de para cargar las imágenes, porque voluntarios de los feligreses o espectadores en estos tiempos ya casi no hay.
Cosa contraria pasa el Jueves Santo, en que vemos las calles abarrotadas de personas de toda edad, algunas si visitan los diferentes templos y cumplen con recorrer las estaciones aunque no en su totalidad; pues como sabemos son 14 los monumentos sobre la institución de la Eucaristía para recordar las facetas del vía crucis de Jesucristo, pero el cansancio obliga a muchos a retirase a sus hogares antes de cumplir esta meta que años atrás cumplían religiosamente nuestros antecesores. Pero la mayoría de personas que recorren el centro histórico son jóvenes, que salen generalmente en grupo para distraerse un poco para recordar la última cena de Jesús con sus 12 apóstoles, tomarse un ponche, diana u otro preparado con alcohol que expenden las vivanderas en las calles , así como en los locales de las calles San Francisco, Santa Catalina y alrededores, en donde la diversión no para hasta el amanecer, dado que desde hace unos años ya no se decreta la Ley Seca ante la libertad de culto.
El mayor recogimiento en Arequipa se aprecia el Viernes Santo, pues por la noche del Convento de Santo Domingo, sale en cortejo sacro el Santo Sepulcro, antecedido de algunas reliquias y seguido por la imagen de la Virgen María Dolorosa con su corazón atravesado por 7 espadas por la muerte de su hijo. Para el paso de esta procesión los miembros de la Hermandad tienen que anticipase y prácticamente obligar a las tiendas a cerrar sus puertas y apagar sus letreros luminosos momentáneamente, porque los comerciantes por iniciativa propia no lo hacen. Ese día feriado total, la mayoría no trabaja a excepción de los comercios y sobretodo los centros de abastos que se observan desde muy temprano abarrotados de compradores de productos marinos y otros ingredientes para preparar el chupe de viernes u otros potajes además de postres, pues nuestra culinaria es muy variada y exquisita por lo que las familias en esta fecha comen mas que nunca, dejando en el recuerdo el ayuno de los cristianos.
La Semana Santa finaliza el Sábado Santo, con la Vigilia Pascual y la procesión de la Virgen de las Angustias bella imagen de María llorosa, venerada en el Templo de San Francisco; sin embargo, su Cofradía por mas difusión que realiza de este acto religioso no logra congregar muchos feligreses desde hace años.
Los templos nuevamente se ven abarrotados el Domingo de Resurrección, sobretodo de los distritos en donde después de la misa se desarrollan quemas del apóstol Judas que vendió por 13 monedas Jesús, y la lectura de testamentos matizados de sátiras para las autoridades que no cumplen su rol o que incurren en el pecado de la corrupción, resulta una atracción para niños, jóvenes y adultos que acuden a estos espectáculos para des estresarse y de paso comerse un adobo o un rico caldo de varias carnes (antes era de 7 ahora de 3 o máximo 4 dado los costos de los productos cárnicos).
Como puede apreciarse, nuestra Semana Santa es muy variada y preciosa desde el punto de vista del arte religioso, tradiciones y culinaria, ya otros países quisieran tenerla; por lo que debería ser mejor promocionada por PROMPERU y demás organismos vinculados a “la industria sin chimeneas”, para motivar el turismo interno y externo a fin de mover mucho mas nuestra economía. En tanto que, la Iglesia Católica debería mejorar su imagen para atraer a las nuevas generaciones, pues ello contribuirá a una mayor identificación de los arequipeños con nuestras manifestaciones religiosas y tradiciones, a fin de que no se pierdan con el tiempo.
#Semana Santa

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