POR UN USO RACIONAL DEL TRANSPORTE

Este martes 20 de enero será el día “D”, será un día sin contaminación en las calles, gracias al paro que concretizarán los transportistas exigiendo se les permita continuar rodando cafeteras destartaladas y malolientes; será también la oportunidad para que la Autoridad Edil demuestre que no tienen miedo a los transportistas, a perder votos y ni a no ser reelegido en las próximas elecciones.
Además será un día en que los usuarios podremos comprobar que si bien el transporte urbano motorizado es necesario pero no es indispensable en nuestras vidas. Usted amigo lector se ha preguntado alguna vez ¿si es necesario subir tantas veces a una unidad de transporte público?, ¿Cuánto dinero ahorraría si reduciría el uso de ómnibus, combis o taxis?
En realidad, la mayoría de personas utilizamos el servicio de transporte urbano más de lo necesario. A veces para viajar sólo unas cuadras, para comprar alguna cosa en el centro, o enviar a estudiar a nuestros hijos a colegios ubicados al otro polo de nuestros domicilios, con los riesgos y la pérdida de tiempo que ello implica, utilizamos los medios de locomoción motorizados innecesariamente e invertimos dinero que bien podríamos emplear en mejorar nuestra alimentación, por ejemplo.
Gracias a este dispendio generoso que hacemos, muchos trabajadores del volante que empezaron con un carrito hoy tienen 10 o más unidades; y hay empresas que agrupan a cientos de taxistas a quienes por el mero uso del equipo de radio y el casquete les cobran apreciables sumas de dinero, obteniendo ingentes utilidades (sin realizar gran esfuerzo) que son invertidas en la compra de parcelas en Majes u otros negocios en vez de crear un fondo para propiciar la renovación de las unidades de sus asociados.
Por eso, debemos tomar conciencia y tratar de desenvolver nuestras vidas dentro del distrito en el que vivimos. ¿Acaso no existen: colegios, farmacias, mercados, bodegas, bazares, ferreterías, sastrerías etc. etc. en todas las localidades? Que en algunos lugares no son suficientes, es cierto, pero si existe demanda estos negocios tendrán que mejorar y ampliarse.
Al utilizar los vehículos de transporte masivo sólo para ir a trabajar o lo estrictamente necesario, lograríamos descongestionar y descontaminar nuestro centro histórico; y al reducir el uso de las unidades motorizadas éstas también disminuirían, bajaría el consumo de combustible y se aportaría menos al recalentamiento global, que en unos años más nos matará de sed.
Asimismo, por el bien de nuestra salud tenemos que caminar más, y aprovechando el paro que harán los transportistas, debemos desempolvar la bicicleta que tenemos guardada en casa y salir a pedalear. Ojalá que el próximo alcalde de Arequipa, tengan el criterio que le falta al actual, ensanche las vías que fueron angostadas y establezca ciclo vías, tal como existen en las grandes ciudades.
Por otra parte, como en estos días la Municipalidad Provincial decretará Tránsito Libre para frenar la actitud prepotente de los transportistas, es de esperar que gente inescrupulosa quiera hacer su agosto en pleno enero, lucrando con la necesidad del pueblo. Los usuarios no debemos abonar más allá de lo que habitualmente pagamos por el pasaje urbano y con mayor razón si es en camionetas y camiones en donde se viaja como ganado; de lo contrario nos arriesgamos a que una vez más los transportistas tradicionales nos enrostren nuestra benevolencia con un servicio inferior al de ellos.
Si vivimos en una sociedad regida por el libre mercado, los consumidores debemos imponer la pauta, total somos los que pagamos por los servicios ¿O no?.

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